Las cifras que se esconden tras el alto IPC de marzo

Si hay algo que realmente importa en el día a día a los chilenos es cómo estirar el billete cada mes ante las constantes alzas de productos.

La impresión general es que el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el mecanismo oficial para medir las variaciones de precio, no refleja de manera cabal (No Caval) cómo los precios afectan al bolsillo de todos los ciudadanos de esta patria.

El último reporte indica que las cifras de marzo, un mes terrible para la economía doméstica por la entrada al colegio y el pago de permisos de circulación entre otros, llegan al 0.6 por ciento, pero la percepción ciudadana apunta a que las cosas han subido mucho más.

Como el periodismo exige datos duros, entramos en el informe mensual elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas para rescatar algunos números.

El documento comienza poco alentador: “En marzo, diez de las doce divisiones que conforman la canasta del IPC consignaron aumentos en sus precios y dos presentaron bajas”. Es decir, los chilenos perdimos 10 a 2.

Las matrículas de colegios y educación superior hacen del tercer mes del año, uno de los más difíciles y el aumento del 5.1 por ciento en el ítem educación no nos ayuda mucho.

Un ejemplo de cómo nos afectan las alzas en la vida diaria, es el aumento del 3.3 por ciento del gas licuado. Más al detalle, los precios de los refrigeradores subieron un 5.1 por ciento durante marzo.

El ítem de las bebidas alcohólicas y el tabaco subió solo un 0.2% en marzo, lo que no nos puede dejar contentos si vemos un poco más de lejos, porque han subido 14.2% en los últimos doce meses, impactando de manera importante el bolsillo de los chilenos. Algo similar a lo que ocurre con restaurantes y hoteles que tienen siete puntos de alza en el último año.

Las gasolinas suman un tres por ciento de alza durante marzo, incidiendo no solo en quienes tienen vehículos particulares sino que en el transporte público y el transporte de productos y mercancías.

Otro de los ítems que suben son los pasajes aéreos, que en marzo subieron 5.8% acumulando una variación de 21.2% en los últimos doce meses.

Una de las formas de medir el IPC hogareño es la ida a la feria para comprar los productos perecibles, aunque el mes pasado tuvimos que echar menos cosas al carrito debido al alza del 2.2 por ciento de los precios en el ítem de frutas y verduras frescas, alza que lleva un 11.2 por ciento en los últimos doce meses.

Be the first to comment on "Las cifras que se esconden tras el alto IPC de marzo"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*